Seminario visión y escritura

II módulo del curso de Reeducación Grafomotriz

Seminario vision escritura

El sábado 12 de marzo de 2016 presenté en el Colegio Brot Madrid, el II módulo del curso de Reeducación Grafomotriz al que asistieron diecisiete docentes y en el que participo junto con mis compañeros Rafael Cruz Casado, Carlota López-Peredo y Maite Rodríguez Estévez. Bajo el título “Visión y escritura” y desde una perspectiva integradora se puso de manifiesto la relación entre visión y grafía en niños y adultos.

Sin olvidar la implicación neurológica de la visión en este proceso, y atendiendo a toda la anatomía del sistema ocular, expliqué los mecanismos mediante los cuales diferentes habilidades visuales (agudeza, movimientos oculares, acomodación y visión binocular, y otras habilidades perceptivas), proporcionan una información relevante al cerebro para que éste procese y realice una acción motora de salida oral o escrita En nuestro caso, nos centramos en la salida escrita, es decir, en la escritura. Y es entonces desde donde establecemos una interpretación neurológica que relaciona el ojo con la mano, esto es, la integración óculo-manual.

Este proceso, imprescindible para poder realizar el acto motriz de la escritura, se desarrolla de forma paralela al de una serie de etapas que tienen lugar durante el desarrollo del niño desde que nace.

José Luis Loma

José Luis Loma

Por este motivo, todas las etapas que el niño pasa a lo largo de su vida, especialmente durante el primer año, constituyen una base sólida sobre la que se van estableciendo patrones de mayor complejidad y autonomía que terminan, en nuestro caso, con el proceso de la escritura.

Esta integración multisensorial, que implica a diferentes habilidades, permite entender que en el tratamiento de la disgrafía participen especialistas en diferentes disciplinas, como psicólogos, pedagogos, neuropsicólogos, neuroeducadores en Brain Gym, psicólogos de la escritura y optometristas comportamentales, entre otros.

Mediante el análisis completo de los diferentes registros gráficos de nuestros pacientes, y teniendo en cuenta lo dicho anteriormente, valoramos aspectos emocionales, fisiológicos, visuales y psicológicos.

De este modo, un tratamiento terapéutico global e integrador permite conseguir una mejoría global y más rápida en cada persona.

Gracias a estos seminarios, cada vez más maestros son capaces de detectar posibles dificultades visuales en nuestros alumnos. Así, podrán derivar a optometristas con el objeto de que los niños sean evaluados y, en aquellos casos en los que la disgrafía tenga una implicación visual, se elija el tratamiento más apropiado en cada caso.

Ha sido un placer compartir conocimientos con todos los asistentes al seminario.

Personalmente estoy satisfecho de contribuir a que la optometría comportamental forme parte integradora del análisis grafológico de la escritura.

José Luis Loma Lozano

Optometrista comportamental

Colegiado 5955